Getsemaní es el barrio justo fuera de las murallas, y es donde realmente ocurre la noche. Estamos en San Diego, dentro de ellas, en la Carrera 7. Caminar hasta allí toma unos quince minutos: pasar el Parque del Centenario, cruzar la calle y ya estás dentro.
Aquí la versión honesta. Getsemaní a las dos de la tarde es una calle caliente con murales. Getsemaní a las ocho de la noche es una fiesta que se desborda de la plaza de la iglesia y no se detiene. Ve por la tarde. Come primero o come allí, lo que prefieras, pero no gastes tu tarde en eso.
Nos quedamos con cuatro cosas porque cuatro es lo que una buena noche puede contener. Hazlas en este orden y habrás recorrido todo el barrio sin esfuerzo.
Una cosa más: esto no es una noche tranquila‑colonial‑de‑patio. Si eso es lo que buscas, quédate dentro de las murallas y sube a nuestra azotea, está abierta hasta la medianoche. Getsemaní es ruidoso, y ese es su encanto.
